Fue preciso admitir el desatino
de creer que aquel sol no calentaba,
que las aguas de los mares ya no ahogaban
y que el canto mas sublime es simple trino.
Fue preciso (tan en vano) , y el destino
que se ensaña con lo debil y lo acaba
en capricho irreversibletransformaba
la reminscencia de ser tu camino.
Cierto es que encuentro fragil el diamante
hallo en el valiente, hombre vacilante
en el agua hirviendo, sempiterna escarcha.
Oscura la espuma y la miel amarga,
pero fue preciso soportar la carga,
ayer tu me amabas. Hoy, sola en la marcha. |