No se si un dia habre de perdonarte
por haberme arrancado de tu vida;
que mas queria yo? sino tu calma
tu constante dulzura, tu guarida.
Quiza lejos , cuando el tiempo despiadado
en su cruel embestida silenciosa
haya al fin desteñido mi ropaje
y me encuentre sutil y temblorosa;
pueda acaso acallar la ilusion vana
de ser tu sol , tu amor, tu unica urgencia
y adueñarme por siempre del sosiego
inequivoca señal de tu presencia. |