Estoy en tus brazos y aun no comprendo
ese eslabón indestructible que retiene
que al borde de escapar ya me detiene
y me apresa suave como padeciendo.
Remonto en las horas, el recuerdo enciendo
fuerte cobardía la que me sostiene.
La pena, el fastidio, todo sobreviene.
Es una mentira. No estamos creciendo!
Y cuando te beso, te miro, te toco,
haces mil preguntas, reprochas que es poco
Lo que yo te entrego casi, como ausente.
Soñas con tenerme, dulce, apasionada
mas me quedo tiesa, inerte, callada
y el tiempo se pasa así, lentamente.
|